
Ante la iniciativa de la FUBA de encarar una campaña por un Boleto Educativo Nacional y en la Ciudad de Buenos Aires, desde el CECEN queremos acompañar dicha campaña aportando desde nuestro lugar a la juntada de firmas y al debate en general.
La histórica lucha del movimiento estudiantil argentino, ha impedido el arancelamiento de las carreras de grado. Esto fue y es un triunfo para el derecho a la educación. Aún así, entendemos que para garantizar la igualdad de acceso y la permanencia en el sistema educativo para todo el Pueblo Argentino, es necesario que las condiciones materiales para estudiar estén presentes, y que sean garantizadas por el Estado Nacional. En este sentido,la posibilidad de transportarse es fundamental.
Entendemos que el reclamo por un Boleto Educativo, es una oportunidad que tenemos los estudiantes universitarios para aportar desde nuestro lugar al debate sobre el rol del transporte, duscusión que se pone en agenda a partir del aumento del subte, la posibilidad de aumento en los colectivos, la tragedia evitable de Once y la implementación de la tarjeta SUBE, entre otras cosas. Esto sería un primer paso hacia la resolución de algunas de las problemáticas actuales con el transporte público que sufrimos los estudiantes y trabajadores de Ciudad Universitaria: la baja frecuencia del transporte, la magra cantidad de líneas que llegan a nuestra Ciudad Universitaria, y muchas otras cosas.
Por todo esto acompañaremos la campaña impulsada por la FUBA, coordinando acciones junto con los estudiantes y trabajadores de la FADU y el CBC, así también con los trabajadores del transporte y toda la comunidad de la FCEyN. Invitamos a todos los estudiantes a sumarse a esta lucha por un Boleto Educativo Nacional, para seguir defendiendo la educación pública.
FIRMÁ EL PETITORIO
EN CUALQUIERA DE LOS LOCALES DEL CECEN
Declaración FUBA:
El tarifazo en el subte, la implementación de la SUBE, los anuncios de aumentos de tarifas en colectivos y trenes, y el reciente choque del Sarmiento en Once han puesto en debate el tema del transporte en nuestro país. En ese contexto, desde la FUBA nos proponemos desarrollar a fondo la lucha contra el ajuste y los tarifazos y retomar con fuerza la histórica reivindicación del boleto estudiantil, marcada a fuego por los compañeros de la Noche de los Lápices.
El choque del Sarmiento en Once puso en evidencia, nuevamente, el hundimiento del transporte público. Las condiciones en las que viajamos diariamente son la consecuencia anunciada de una política de desinversión y falta de mantenimiento que caracterizó a la gestión del ferrocarril tras las privatizaciones menemistas. El actual Gobierno Nacional no revirtió estas privatizaciones, sino que mantuvo subsidios millonarios a estas empresas, sin exigencias de controles o inversiones de ningún tipo, amparando el enorme negocio de TBA y otras empresas concesionarias. Hoy, la estadística negra de los "accidentes" ferroviarios ubica al de Once como uno de los más graves de la historia nacional.
Previo a este hecho, el Gobierno nacional anunció una suba de las tarifas del transporte y dispuso el traspaso del Subterráneo a la jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires, que Macri coronó con un aumento del 127% en el precio del boleto. Al mismo tiempo, se está debatiendo el traspaso de más de 30 líneas de colectivo al ámbito de la Capital, ante lo cual Macri nuevamente anticipó subas que podrían escalar hasta los $4; el ministro de planificación Julio de Vido aseguró que el boleto “sin subsidio” debería ser de $4,44. Actualmente, Macri y los K se patean la pelota sobre la responsabilidad del transporte, y legitiman el tarifazo en el subte. Mientras, los sectores populares siguen padeciendo el desastre del transporte público, sean subtes, trenes o colectivos, que ponen en riesgo hasta la propia vida. Bien sabemos que estos aumentos en el transporte público impactan directamente sobre los que menos tienen. Trabajadores y estudiantes figuramos entre los principales perjudicados por estas políticas abiertamente anti populares.
El movimiento estudiantil ha dado una larga batalla por la defensa de la educación pública y gratuita, impidiendo la privatización y el establecimiento de un arancel. Pero la pelea por el acceso universal a la Educación como un derecho básico no se reduce solamente a la inexistencia de aranceles, sino también a todo lo que implique el acceso a la misma: transporte, comedores, alojamiento, materiales de estudio. Particularmente en la Universidad de Buenos Aires, el 57% de los estudiantes vive de su propio trabajo, el 60% no vive con sus padres, el 11% tiene hijos y el 47% vive fuera de la capital federal (Censo UBA 2011). Por lo tanto, el acceso al trasporte es una de las claves para poder estudiar.
En ese sentido, cabe destacar que producto de muchos años de lucha estudiantil, el año pasado en la ciudad de La Plata fue instrumentado un Boleto Estudiantil Universitario al 50% del costo, y hace pocas semanas fue implementado en Córdoba un Boleto Educativo Gratuito que alcanza a los estudiantes y los trabajadores de la educación de todos los niveles, lo que demuestra la viabilidad económica de este tipo de medidas.
En este contexto, desde la Federación Universitaria de Buenos Aires nos pronunciamos contra cualquier forma de ajuste y tarifazos que afecten a los sectores populares de nuestro país. Al mismo tiempo, manifestamos nuestro apoyo y solidaridad incondicional con los trabajadores del ferrocarril que están planteando el fin de la concesión a TBA, la investigación de la empresa y los responsables políticos del choque de Once y también la estatización del servicio de trenes bajo control de trabajadores y usuarios.
En este marco, impulsaremos una campaña por un boleto educativo en la Ciudad y a nivel nacional, para la cual convocamos a los Centros de Estudiantes y Federaciones combativas a aunar fuerzas para desarrollar esta lucha de forma conjunta y generar un movimiento unitario junto con los estudiantes secundarios y terciarios, los docentes de todos los niveles, los trabajadores de los transportes.